lunes, 30 de mayo de 2011

HISTORIA T 14 LA CRISIS DEL SISTEMA LIBERAL: EL REINADO DE ALFONSO XIII

1. Panorama general del reinado de Alfonso XIII

Características de la vida política: el periodo que va de 1902 a 1923 transcurre en una permanente crisis política que afecta a los fundamentos del sistema de la Restauración. Una de las causas fue la personalidad del rey, el cual desempeñó desde el principio un papel activo, implicándose en los cambios de gobierno, participando en la acción política y rodeándose del sector más conservador, además apoyó a la Dictadura. Otra causa fue la división de los partidos de “turno”, ya que ni liberales ni conservadores tuvieron líderes ni programas claros. La debilidad del caciquismo restó eficacia al falseamiento electoral y además, el mayor peso del voto de las ciudades fue poco a poco restando influencia en la corrupción política. A la división parlamentaria contribuyó la aparición y el crecimiento de otros partidos. Como desde 1917 ningún partido era capaz de formar gobierno por sí solo, se recurrió a los gabinetes de concentración. 

Los problemas del país: a lo largo del reinado una serie de grandes problemas marcaron la vida política. El primero de ellos fue el aumento de las luchas sociales, debido a la mayor conciencia de clase de obreros y campesinos y del aumento de su capacidad de movilización. Los enfrentamientos entre patronos y trabajadores agudizaron los conflictos. Otro problema fue la reaparición de la “cuestión religiosa”, en el cual socialistas, republicanos y un sector del Partido Liberal reclamaron que se recortara su poder, que se limitara el número de congregaciones y que se regulara el matrimonio civil. El anticlericalismo se fue extendiendo sobre todo entre las clases populares. En tercer lugar, resurgió el problema militar con la degradación de las Fuerzas Armadas que se había demostrado en la guerra de 1898. Al estamento militar se le atribuía toda responsabilidad de la derrota de los políticos y a él se enfrentaban los sectores antimilitaristas y la prensa liberal. El Desastre produjo en el País Vasco y en Cataluña un incremento del nacionalismo. Para los políticos conservadores y para los militares, sin embargo, nacionalismo equivalía a separatismo. Por último, cabe mencionar el problema de Marruecos, ya que tras El Desastre la posibilidad de reconstruir allí el imperio provocó las esperanzas de los colonialistas españoles. Así pues las compañías españolas comenzaron a explotar las riquezas mineras de la región, pero en 1909 se inició un conflicto bélico que se prolongó durante más de quince años, y que contribuyó a agudizar la separación entre el Ejército y la sociedad civil.

Crisis de 1905: la primera década del siglo XXX estuvo marcada por los intentos de aplicar desde el gobierno las reformas regeneracionistas, que fracasaron por las disputas internas entre los partidos. En 1905, bajo el gobierno de los liberales, estalló una grave crisis en Cataluña. La Lliga Regionalista, partido nacionalista liderado por Prat de la Riba y Cambó, fue fundada en 1901 y apoyada por las clases medias y altas de Cataluña, ganando así las elecciones municipales en 1905. Los militares, alarmados, denunciaron lo que consideraban un triunfo del separatismo, a lo que la prensa nacionalista contraatacó. En medio del escándalo, en 1906, se aprobó la llamada ley de jurisdicciones, que identificaba los delitos contra el Ejército como delitos contra la Patria. Esta ley desprestigió a los liberales. Su derogación se convirtió en la reivindicación clave de los partidos nacionalistas y republicanos y del movimiento obrero. Ayudó a unir las principales fuerzas nacionalistas catalanas, desde carlistas a republicanos, en Solidaritat Catalana, que obtuvo una victoria electoral que hizo desaparecer casi por completo a los partidos Liberal y Conservador en Cataluña.

El regeneracionismo de Maura: en 1907 el rey nombró jefe de gobierno a Antonio Maura, líder del Partido Conservador, que emprendió un programa de gobierno que incluyó medidas de inversión pública, el plan de reconstrucción naval y actuaciones dirigidas a mejorar la situación de la agricultura. En 1908 se estableció el Instituto Nacional de Previsión, antecedente de la Seguridad Social, por el cual se prohibía trabajar los domingos y se reducía la jornada laboral de mujeres y niños. En el terreno político Maura apostaba por una reforma que rompiera con la indiferencia que denunciaron los regeneracionistas, además modificó la ley electoral para así establecer el voto obligatorio y la proclamación automática de candidatos sin oposición, es decir, pretendía que la gente tomara partido en la vida política, en lugar de la pasividad que habían mantenido hasta entonces y que acabara así con el caciquismo.  Pero la más ambiciosa reforma de Maura era la nueva Ley de Administración Local, por la que se creaban las “mancomunidades”, asociaciones de las Diputaciones de cada región. La ley contó con el respaldo de la Lliga, pero la resistencia de los representantes de la oligarquía impidió su aprobación, ya que esto supondría aceptar la reducción de los privilegios con los que contaban.

La Semana Trágica de Barcelona (1909): en los primeros años del siglo Cataluña vivió un importante auge de las movilizaciones obreras, protagonizando por los activos grupos anarquistas. En 1907 se creó Solidaridad Obrera. En esos años surgió el Partido Republicano Radical, dirigido por Alejandro Lerroux, que captó buena parte de las clases medias y de los trabajadores. Otros factores de tensión en Barcelona fueron anticlericalismo y el antimilitarismo, que se había incrementado enormemente desde la aprobación de la Ley de jurisdicciones. A esa situación explosiva se unió, por último la posición autoritaria de Maura. Pero fueron la situación de Marruecos y los errores del Gobierno los que provocaron la crisis. En 1909 atacaron a los trabajadores españoles de una de las compañías mineras. El Gobierno de Maura decidió enviar al ejército y aprovechar la ocasión para ensayar el plan de movilización de reservistas. Tras el desastre del Barranco del Lobo estalló una huelga general en Barcelona, convocada por Solidaridad Obrera y respaldada por UGT. El paro fue total y se declaró el estado de guerra. Durante tres días se sucedieron asaltos y quemas de conventos, luchas callejeras, incendios y enfrentamientos. Llegaron después las detenciones en masa y los juicios. El hecho más grave fue el procedimiento irregular, condena y ejecución del pedagogo y anarquista Francisco Ferrer y Guardia. Las consecuencias de la Semana Trágica provocó la caída de Maura. Propició la Conjunción republicano-socialista, una alianza electoral que en 1910 consiguió un gran éxito. Y, en general, contribuyó a reforzar las organizaciones sociales y a extender la crítica al sistema político de la Restauración entre la opinión pública.

El gobierno de Canalejas, último intento regeneracionista: entre 1910 y 1912 dirigió el Gobierno José Canalejas, líder del Partido Liberal. Durante su mandato se suprimieron los consumos, impuestos que aumentaban el coste de los productos de primera necesidad; se estableció el servicio militar obligatorio en tiempo de guerra, por lo que se suprimen así las quintas, impuesto que se pagaba para evitar ir a la guerra. Las Cortes aprobaron también la “ley del candado”, por la que se prohibía durante dos años la instalación de nuevas comunidades religiosas; trataban de evitar así el elevado número de religiosos que se unían a esta vocación por pura supervivencia. En 1912 Canalejas obtuvo su mayor éxito, cuando el Congreso aprobó la Ley de Mancomunidades, que permitía el inicio de autogobierno y satisfacía las peticiones catalanistas. Sin embargo, no llegó a ver aprobada dicha ley ya que fue asesinado en Madrid por un radical anarquista. Con su muerte, se iniciará una etapa de crisis permanente entre los dos partidos de “turno”.


2. Crisis del parlamentarismo

El impacto de la Primera Guerra Mundial: el estallido de la Primera Guerra Mundial, en agosto de 1914, fue seguido de una declaración de neutralidad del Gobierno español. Además del aislamiento de la política española, había una conciencia de la debilidad diplomática, económica y militar. La opinión pública se dividió en “aliadófilos”, identificados con el liberalismo parlamentario, y apoyados por la opinión progresista, los intelectuales y los sectores financieros e industriales; y “germanófilos”, identificados con el orden, la disciplina y el conservadurismo, y apoyados por los oficiales, el clero, la aristocracia y los terratenientes. En cuanto a las consecuencias económicas, se produjo un boom económico tras unos meses de recesión. España se convirtió en suministradora de los países en guerra. Por último, en cuanto a las consecuencias sociales, fue una etapa caracterizada por una gran tensión social debido a que el regreso de emigrantes aumentó el paro, y a que las exportaciones y la escasez dispararon los precios. Además la falta de alimentos agravó aún más la situación.

El inicio de la crisis de 1917: a comienzos de 1917 el descontento era general. El alza de precios y la escasez de alimentos contrastaban con el escándalo de las fortunas logradas con la especulación. Además, los submarinos alemanes comenzaron a hundir mercantes españoles que llevaban suministros a los aliados. La oposición criticaba duramente la inoperancia del Gobierno y denunciaba la corrupción de la oligarquía política liberal-conservadora. A las críticas, el Gobierno respondió en marzo con la suspensión de las Cortes, la detención de los líderes de la UGT y la restricción de derechos civiles. En junio estalló un enfrentamiento entre el Gobierno y el Ejército, el cual concedió ascensos rápidos a los militares con destino en Marruecos. Los peninsulares reaccionaron mal al verse en la sombra de los “africanistas” y comenzaron a unirse para defender sus reivindicaciones en las Juntas de Defensa. En un principio fueron toleradas y crecieron rápidamente, pero cuando el Gobierno decidió disolverlas, estas respondieron con un manifiesto que daba un ultimátum al Gobierno para que aceptara sus reivindicaciones profesionales y económicas. El Gobierno incapaz de restablecer la disciplina, dimitió. El nuevo gabinete conservador de Dato reconoció las Juntas, pero estas pedían al rey la formación de un gobierno de concentración y Dato ordenó de nuevo la suspensión de las garantías constitucionales. Estalló orto conflicto, una crisis parlamentaria. Los partidos de la oposición llevaban meses reclamando la reapertura de las Cortes. En una reunión promovida por la Lliga, se decidió convocar una Asamblea Nacional de Parlamentarios para promover la reforma de la vida política. Se aprobó una moción pidiendo un cambio de gobierno y la convocatoria de Cortes Constituyentes.

La huelga general de 1917: los sindicatos empezaron a organizar la huelga con el objetivo de obligar al Gobierno a cambiar de rumbo. Los acontecimientos se precipitaron debido a la huelga de ferroviarios que se desencadenó en Valencia, la cual fue respondida con una violenta represión. Se convirtió en una huelga general indefinida, en la que Madrid, Bilbao, Oviedo, Gijón y otras capitales quedaron paralizadas; las zonas mineras e industriales secundaron el paro. La respuesta del Gobierno fue durísima y después de una semana los sindicatos desconvocaron la huelga, y poco a poco se restableció la normalidad por todo el país. La huelga tuvo consecuencias importantes. Hubo un centenar de muertos y miles de detenidos. Con embargo, y pese a la derrota, se demostró a los sindicatos la capacidad de movilización que tenían. Por otro lado, llevó a las Juntas de Defensa a reaccionar a favor de la represión y a abandonar sus peticiones reformistas. En tercer lugar, agudizó la crisis política, que hizo que Dato dimitiera y se formara un frágil gobierno de coalición.

La crisis social y la lucha de clases en Barcelona: a partir de 1918 y hasta 1923 se sucedieron once gobiernos, respaldados por minorías mediante difíciles equilibrios de partido, y cada vez más débiles. Mientras, la situación económica y social se fue agravando. El fin de la guerra europea produjo el cierre de fábricas y despidos. En consecuencia, aumentó la conflictividad social y se multiplicaron las huelgas. Otro factor fue la gran repercusión de la gripe de 1918, que causó una gran mortandad. Desde 1919 el enfrentamiento entre los trabajadores y los patronos entró en una fase de extrema violencia. Estalló la huelga contra “La Canadiense” que acabó convirtiéndose en una huelga general que mantuvo a la ciudad paralizada durante cuarenta y cuatro días, y que acabó por provocar la dimisión del Gobierno. El nuevo gobierno conservador de Maura dio vía libre a las autoridades militares y a los industriales para endurecer su posición. Poco después surgió en Barcelona el Sindicato Libre, una organización de pistoleros financiada por la patronal, que asesinó a los principales líderes del movimiento obrero barcelonés. Los sectores más radicales del anarquismo respondieron con la “acción directa” contra los miembros del Sindicato Libre. Entre 1919 y 1921 hubo continuos atentados y numerosos muertos, la mayoría obreros. Las autoridades se sumaron a las represalias aplicando la “ley de fugas” para ejecutar a los detenidos. La respuesta anarquista fue el asesinato de Dato en 1921. Dos años después también moría el líder anarquista Salvador Seguí.

La crisis marroquí: el desastre de Annual: desde su estallido en 1909, la guerra en Marruecos se había ido complicando cada vez más, lo que llevó en 1912 al gobierno de Canalejas a pactar con Francia una nueva división de Protectorado. Tras la Primera Guerra Mundial, los franceses reanudaron su avance en el protectorado. Bajo las órdenes del general Berenguer, se inició una acción encaminada a controlar el territorio del Rif. Pero un ejército mal pertrechado y compuesto de una mezcla de “regulares” (tropas indígenas), soldados de reemplazo y miembros de la Llegión. Año tras año, la pésima dirección militar, la falta de suministros y el conflicto entre africanistas y peninsulares no hicieron más que agravar la situación sobre el terreno. En 1921, una acción mal planificada desde la comandancia del general Fernández Silvestre permitió al líder guerrillero del Rif atacar las posiciones defendidas por tropas mal agrupadas y preparadas, que huyeron precipitadamente. La huida desencadenó una matanza: el desastre Annual, que supuso la pérdida de Fernández Silvestre y muchas más vidas. A la impopularidad de la guerra marroquí se unieron ahora las voces que reclamaban responsabilidades por la derrota. El expediente fue instruido por el general Picasso. El PSOE y los republicanos se beneficiaron de sus críticas en las Cortes y su popularidad aumentó al defender el abandono de Marruecos.

  
3. La dictadura de Primo de Rivera y la caída de la monarquía.

Las causas del golpe de Estado: el golpe de Estado que en 1923 acabó con el régimen constitucional tuvo causas muy diversas. En primer lugar, estaban las consecuencias de Annual. El Ejército pedía más medios para vengar la humillación sufrida. Tampoco les agradó la disolución de las Juntas en 1922. Además, el expediente Picasso provocó el rechazo del estamento militar y los grupos más derechistas de las Cortes. Por si fuera poco, buena parte de la opinión pública pedía el fin de la guerra. El auge del nacionalismo en Cataluña y el País Vasco era visto con recelo entre la derecha conservadora. La división de los partidos Conservador y Liberal y el ascenso de socialistas y republicanos también alarmaban a la oligarquía y a los militares. Además, en 1921 se había fundado el Partido Comunista de España (PCE). A eso se añadían las luchas sociales, que les llevaron a valorar que un gobierno autoritario podía ser el freno definitivo al crecimiento del movimiento obrero. Las clases medias presionaban en el mismo sentido. La prensa de izquierdas y derechas coincidía en una crítica permanente al Gobierno y a los partidos del “turno”. Una dictadura militar era, para la derecha, una posible solución a la permanente inestabilidad política. Para los propios militares era, además, la única forma de paralizar el expediente Picasso, y ese fue el factor determinante para llevar adelante el golpe.

El golpe de 1923: el 12 de septiembre, Primo de Rivera, capitán general de Cataluña y cabeza de la conspiración, se sublevó contra el Gobierno. El golpe triunfó gracias al apoyo de Alfonso XIII. Aunque Primo de Rivera se presentó al país, a través de un manifiesto, con un proyecto de regeneración, las primeras medidas se encaminaron a establecer una dictadura militar. Primo de Rivera se convirtió en ministro único, se declaró el estado en guerra y los mandos militares se hicieron cargo de los gobiernos civiles. Se decretó la suspensión de las garantías constitucionales y se disolvieron las Cortes, al tiempo que se establecía una rígida censura de prensa. Quedaron terminantemente prohibidas la crítica a la Dictadura y a cualquier información no oficial sobre la guerra de Marruecos. El régimen constitucional había sido eliminado. Pese a todo ello, en los primeros meses el dictador tuvo bastante respaldo popular. Apenas había habido oposición al golpe.

El Directorio Militar (1923-1925): Primo de Rivera había acabado con los viejos partidos del Parlamento. Pero la Dictadura no tocó la base real del sistema: la oligarquía de terratenientes e industriales, que siguió dominando la vida política y social. El gobierno sí intentó introducir algunos cambios, como el Estatuto Municipal de 1924, que buscaba aumentar la autonomía de los municipios. Respecto a Cataluña, Primo de Rivera prohibió el uso del himno y de la bandera catalanas, y restringió el uso del catalán al ámbito privado. Con el fin de crear un cauce para quienes querían apoyarle, Primo de Rivera hizo que surgiera un partido único a semejanza del modelo italiano, la Unión Patriótica, que fue puesto bajo la dirección militar. Para Primo de Rivera el movimiento obrero y la delincuencia eran una misma cosa. Se dictaron instrucciones terminantes a los gobiernos civiles para reprimir cualquier tipo de manifestación o protesta. Sin duda, el gran éxito del Directorio Militar fue poner fin a la guerra de Marruecos. Primo de Rivera era al principio partidario de abandonar la guerra, por eso, en 1924, redujo los efectivos en Marruecos y ordenó una retirada parcial. Su posición provocó una reacción airada y hostil de los africanistas, que estuvieron al borde de la insubordinación. A mediados de 1926, la guerra había terminado, y la victoria colocaba a Primo de Rivera en la cumbre de su popularidad, al tiempo que le reconciliaba con los militares.

El Directorio Civil (1925-1930):
a finales de Primo e Rivera decidió la sustitución del Directorio Militar por un gobierno civil. Para institucionalizar la Dictadura se convocó en 1927 una Asamblea Nacional Consultiva, formada en su mayoría por miembros de la Unión Patriótica, elegidos mediante sufragio restringido. Era una copia del gran Consejo Fascista italiano. Organizó un estado sin soberanía nacional ni división de poderes y muy autoritario. Al final, tanto la Asamblea Nacional como la Unión Patriótica demostraron ser un fracaso: ni obtuvieron respaldo popular ni podían dar una salida legal a la Dictadura. Otro aspecto en el que la Dictadura imitó el modelo italiano fue la política social. Se creó un Consejo Nacional del Trabajo y se aprobó una serie de leyes sobre contratos de trabajo, accidentes, subsidios para familias numerosas y seguro de maternidad. También se puso en marcha la Organización Corporativa del Trabajo, una especie de sindicato oficial que permitía regular la negociación de los convenios.

La oposición a la Dictadura y la caída de Primo de Rivera: muchos dirigentes liberales y conservadores se negaron a colaborar con el dictador y exigieron a Alfonso XIII el restablecimiento de la constitución y la convocatoria de elecciones. Los republicanos comenzaron a organizarse tras la negativa del rey. También la izquierda obrera, sobre todo desde 1927, cuando el inmovilismo del sistema y el desgaste de la Monarquía empezaron a cansar a la opinión pública. Dentro del Ejército, las rivalidades personales, las arbitrariedades del Primo de Rivera en los ascensos y la oposición de los sectores más liberales del Ejército vinieron a empeorar el ambiente en los cuarteles. En 1929 el descontento comenzó a manifestarse de forma masiva en las manifestaciones estudiantiles. Los universitarios se organizaron en la Federación Universitaria Escolar (FUE). Más tarde, se produjo una intentona de sublevación militar, y con el régimen ya tambaleándose, en octubre se desencadenó el crack de la Bolsa de Wall Street. A finales de año una oleada de huelgas sacudió el país, al tiempo que la peseta se derrumbaba. Finalmente, en 1930 Alfonso XIII aceptó la dimisión de Primo de Rivera.

El gobierno de Berenguer y el Pacto de San Sebastián: Alfonso XIII nombró jefe de gobierno al general Berenguer, cuyo objetivo declarado era la vuelta al régimen constitucional. Pero la mayoría de los políticos conservadores y liberales desconfiaban del rey y se negaron a participar en el gobierno, la lentitud con la que se establecieron las libertades constitucionales y la falta de plazos concretos para la vuelta al régimen parlamentario fueron minando el poco prestigio del Gobierno. Además, este no supo reaccionar ante la situación económica. El resultado fue que la producción se hundió más, aumentó el paro y creció la exasperación tanto de los industriales como de los obreros. A lo largo de 1930 la oposición al rey fue creciendo. A la derecha republicana se incorporaron políticos procedentes del “turno”, como Zamora o Maura. La izquierda liberal republicana se agrupó  igualmente, con Azaña. También se sumaron los nacionalistas, que veían en la República la posibilidad de conseguir estatutos de autonomía. Lo mismo hizo el movimiento obrero. Intelectuales y estudiantes se alinearon también contra el régimen y mantuvieron las huelgas y manifestaciones. Por último el republicanismo comenzó a manifestarse entre los militares más jóvenes. En 1930 los representantes de los partidos de la oposición llegaron a un acuerdo: El Pacto de San Sebastián. Se decidió organizar un comité revolucionario encargado de contactar con los militares republicanos y con los líderes obreros para organizar un levantamiento. Tras muchas vacilaciones el PSOE decidió unirse al Pacto.

De la sublevación de Jaca a las elecciones del 12 de abril de 1931: se preparó un golpe militar para el día 15 de diciembre, pero tres días antes dos capitanes, Fermín Galán y García Hernández, se adelantaron y se pronunciaron en Jaca por la República. Fueron detenidos y ejecutados. La mayor parte del comité revolucionario fue detenida y encarcelada, mientras que el resto pasaba a la clandestinidad. Mientras se instruían los procesos de la sublevación, los sindicatos y la FUE desataron una oleada de movilizaciones. Varios intelectuales publicaron un manifiesto de apoyo a la República, a lo que el Gobierno respondió con la censura. Berenguer anunció su decisión de convocar elecciones y de promover un partido monárquico para ganarlas, pero muy pocos estaban dispuestos a colaborar con el rey. Consciente de que ya nada podía hacer, Berenguer presentó su dimisión el 14 de febrero. El nuevo jefe de Gobierno, el almirante Aznar, convocó elecciones municipales. Semanas después, el tribunal que juzgaba a los miembros del Comité Revolucionario impuso condenas muy leves, al admitir el argumento de la defensa de que se sublevaban contra la Dictadura y no contra la Constitución. El día 12 de abril se celebraron elecciones municipales. Sus resultados desencadenaron en pocas horas la abdicación del rey y la proclamación de la Segunda República.

HISTORIA T 13.

1.LAS TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS.
Los cambios agrarios durante la revolución liberal. La desamortización: 
la revolución liberal trajo consigo la transformación del campo español hacia una agricultura capitalista: la supresión definitiva de la vinculación de las tierras, tanto civiles como eclesiásticas; la abolición del régimen jurisdiccional, que transformó los señoríos en propiedades privadas y a los vasallos en trabajadores libres; la libertad de cercamiento de tierras, de comercialización de las cosechas y de fijación de precios, implantando así el libre mercado en el sector agrario, se suprimió el diezmo, aunque esta recibiría la ayuda del Estado a través del presupuesto público. La medida más importante, sin duda, fue la desamortización de las tierras de la Iglesia y de los concejos. Fue la enorme deuda acumulada lo que llevó a la corona a recurrir a esta medida, que se trataba de expropiar bienes para ponerlos en venta. El primer decreto fue el de Godoy y sólo afectó a los bienes de algunas instituciones benéficas de la Iglesia. En Febrero de 1836 predominó la llamada desamortización de Mendizábal, el cual quería no sólo amortizar la deuda, si no convertir las tierras en propiedad privada y transferirlas a compradores ricos que se verían comprometidos a apoyar al bando cristino. Esto impedía a los campesinos adquirir propiedades. En 1885, se aprobó la desamortización de Madoz, por la que se ponían en venta todas las tierras de la Iglesia y las de los ayuntamientos (propios y baldíos). Estas tierras fueron a parar a manos de los antiguos terratenientes, acentuándose así la propiedad privada a mano de la oligarquía.

La evolución de la agricultura en el siglo XIX y comienzos del XX: con la eliminación de los señoríos y la desamortización, los nuevos propietarios prefirieron mantener los sistemas de cultivo en vez de invertir en mejoras. Por eso, el atraso técnico hizo que el rendimiento de la tierra no aumentara. Estos propietarios aumentaron la presión sobre el campesinado, que se mantuvo en permanente amenaza de hambre y se sucedieron crisis agrarias. Por otro lado, la escasa compra del campesinado afectó a los negocios industriales y financieros. Al iniciarse el siglo XX, la agricultura española estaba estancada. Se caracterizaba por la injusta distribución de la propiedad, la ausencia de inversiones y de desarrollo técnico, la situación de miseria de los campesinos y una conflictividad creciente.

El atraso en la incorporación a la revolución industrial. Sus causas: la economía española presentaba un retraso importante a finales del siglo XIX. Entre sus causas principales se encontraban la geografía del país y la escasez de materias y primas y fuentes de energía. Otro factor fue el lento crecimiento demográfico que provocó falta de mano de obra industrial y la carencia de un excedente de productos agrícolas. También estaba la falta de capitales: los capitalistas se dedicaron a la compra de deuda pública y a la adquisición de tierras desamortizadas. El Estado desempeñó también un papel negativo, con la continua emisión de deuda, que atraía a los capitales, y con una política proteccionista. Por último, la pérdida de las colonias americanas restó mercados privilegiados y materias primas a la industria española.

La debilidad de la industria a mediados del siglo XIX: la producción industrial se mantuvo en niveles muy bajos. Hacia 1830 sólo el sector textil de Barcelona había iniciado su industrialización. La introducción de la maquinaria de importación inglesa y del vapor permitió abaratar los costes, a lo que se unió la mano de obra femenina e infantil. La producción siderúrgica fue débil  y otras industrias de consumo crecieron aunque su producción era de pequeña escala. En cuanto a la minería, estuvo en su mayor parte en manos de capitales extranjeros, a cambio de préstamos de Hacienda.
El boom ferroviario: hasta 1855 sólo había tres líneas ferroviarias en funcionamiento. Se aprobó entonces la Ley General de Ferrocarriles que regulaba las compañías de construcción, garantizaba las inversiones extranjeras, subvencionaba hasta un tercio del coste de construcción, etc. Entre 1855 y 1865 se produjo un auténtico boom ferroviario con la construcción de las principales líneas. La crisis financiera internacional de 1866 paralizó la construcción. Esta crisis se debió en parte al hundimiento de las sociedades ferroviarias. En 1876 se reanudó la construcción al tiempo que aumentaba el volumen de mercancías.

El desarrollo industrial durante la Restauración: desde 1874 se inició un periodo de crecimiento favorecido por la economía mundial,  lo que permitió el capitalismo industrial. La siderurgia y la minería experimentaron una importante expansión y también la industria catalana. El fin de siglo trajo consigo una mejora en las comunicaciones, en la red de carreteras, la extensión del servicio de correos, el telégrafo y el teléfono. La energía eléctrica inició su expansión. La industria española se vio afectada por la crisis económica internacional de la década de 1890.

El sector financiero y el papel del Estado en la época de Isabel II: el sector financiero adoleció de la misma debilidad que el resto de la economía española. España tardó mucho en generalizar el sistema de las sociedades anónimas, lo que retrajo a sus inversores que no sólo arriesgaban su capital en las empresas, sino también su patrimonio particular. El comercio interior comenzó a crecer a partir de 1840, pero menos positiva fue la evolución del comercio exterior. La mejora de la situación fiscal también permitió a los gobiernos invertir en grandes obras públicas.

Las finanzas de la Restauración: el desarrollo de la banca y el sector público: los años del Sexenio fueron difíciles para los negocios, y el Estado tuvo que afrontar las consecuencias del endeudamiento acumulado durante décadas. Aún así, hay que destacar la reforma monetaria emprendida en 1870, que introdujo la peseta como moneda oficial y reforzó las competencias del Banco de España. En los primero años de la Restauración el sector financiero experimentó un fuerte crecimiento. Las clases medias comenzaron a invertir en valores y en el País Vasco surgió una poderosa banca ligada a la industria del hierro. Pero, tras el desastre, el sector bancario se recuperó y a comienzos del siglo XX se fundaron algunos de los bancos más poderosos del país, como Santander o Bilbao. Por último, se sanearon las cuentas del Estado.

2.LAS TRANSFORMACIONES SOCIALES. LA SOCIEDAD DE CLASES.

La evolución demográfica: la población española creció a lo largo del siglo XIX. Fue un crecimiento lento causado por una tasa de mortalidad muy elevada. Los motivos son varios: la continuada serie de guerras que sostuvo el país; las enfermedades infecciosas, en parte por la falta de medidas públicas de higiene y por la deficiente atención sanitaria, aunque desapareció la peste por ejemplo y también se empezaron a tomar medidas como la inspección de aguas o la recogida de basuras; la crisis de subsistencia por las malas cosechas aunque la mortalidad se compensaba con una elevada tasa de natalidad, en las familias pobres  los hijos eran un seguro de vida.  En las décadas finales del siglo, el ferrocarril o los barcos de vapor abarataron los viajes, y la corriente migratoria aumentó. En el interior se produjo un proceso de migración del campo a la ciudad como en Sevilla, Barcelona o Madrid, en unos casos promovido por el auge industrial, en otro por la mayor demanda de los servicios. También hubo emigración al exterior, como América o Argentina.

Los grupos dirigentes: la revolución liberal supuso, desde el punto de vista social, el paso desde la vieja sociedad estamental a una sociedad de clases, plenamente capitalista. En ella, la propiedad es el elemento que produce la distinción: los propietarios de tierras o bienes inmuebles pertenecen al grupo dirigente y quien no tiene propiedades pertenece  a las clases populares. La élite dirigente estará formada por: la aristocracia, la alta jerarquía del clero y del Ejército, y la alta burguesía. La vieja nobleza aumentó sus propiedades y se dedicó a invertir sus rentas en Deuda, en Bolsa o en la Banca y el ferrocarril. Los generales y la jerarquía eclesiástica evitaron la democratización del régimen y mantuvieron una mentalidad religiosa y enemiga de los cambios. La alta burguesía estaba formada por terratenientes, negociantes, banqueros, financieros…, que coincidían en sus intereses: eran conservadores, defensores del orden y partidarios de reprimir cualquier protesta social; controlaban la vida política y el sufragio restringido y la corrupción garantizaban que casi todos los cargos políticos cayeran en sus manos. Apoyaron a los partidos del turno canovista en la Restauración.

Las clases medias: constituían un conjunto bastante heterogéneo. A ellas pertenecían los propietarios rurales, los campesinos acomodados, los mandos intermedios del Ejército, los funcionarios… predominaban en los pueblos pequeños y los barrios populares urbanos. Sus ingresos estaban por encima de los obreros y campesinos jornaleros pero eran demasiado pequeños para no paras dificultades. Su ideología tendía a ser muy conservadora, además, era un sector muy sensible a la influencia ideológica de la Iglesia. Sólo una pequeña minoría de estudiantes y profesores destacó por su actitud política activa, crítica y reivindicativa: impulsaron el partido demócrata y el movimiento republicano.

Campesinos, artesanos y trabajadores de servicios: el campesinado era el grupo más numeroso del país y su situación se fue deteriorando. La caída de los precios hizo caer las adquisiciones de los pequeños propietarios  y la desamortización perjudicó a la mayoría. Los nuevos propietarios expulsaron a muchos colonos de sus tierras e impusieron nuevos contratos que los convertían en simples jornaleros. Los gobiernos isabelinos frustraron las esperanzas y el apoyo del campesinado había prestado a la revolución liberal. Los liberales reforzaron la estructura de la propiedad, aumentaron el poder de los terratenientes y defendieron sus intereses.  A finales del siglo, una buena parte de los jornaleros empobrecidos estaban en sindicatos anarquistas. La mayoría de los campesinos vivía al margen de los movimientos políticos ya que no tenían comunicación con el exterior y la mayoría de ellos eran analfabetos.  La Iglesia desempeñaba un papel crucial al mantener a los campesinos apaciguados a través del púlpito y del confesionario. Las protestas y los disturbios eran reprimidos por la Guardia Civil y cuando la situación se hacía insostenible la respuesta era la emigración hacia las grandes ciudades o hacia el exterior. En la época isabelina, los artesanos eran aún numerosos pero a comienzos del siglo XX se redujeron. Aumentaron los trabajadores del sector servicios, como los funcionarios y empleados públicos. También se expandió el servicio doméstico.

3.GÉNESIS Y DESARROLLO DEL MOVIMIENTO OBRERO

Las condiciones de vida de la clase obrera: uno de los cambios más significativos fue la aparición de la clase obrera industrial. El desarrollo de la industria hizo que fueran a las ciudades miles de trabajadores agrícolas, que tuvo como resultado el crecimiento de los barrios obreros, pero sin saneamientos, empedrados, alumbrados o limpieza. Era un foco de enfermedades infecciosas y sociales. El trabajo en las fábricas implicaba jornadas muy largas sin seguridad, trabajando por igual hombres, mujeres y niños. Los salarios eran muy bajos y apenas permitían alimentar.  El analfabetismo era general: 62% de los hombres y 92% de las mujeres. Cuando se producía una crisis, el paro aumentaba, lo que llevaba al hambre y a la enfermedad y la delincuencia era la única opción.

El movimiento obrero durante el reinado de Isabel II: al principio los trabajadores no sabían que estaba pasando, ya que procedían o de una sociedad campesina con una condición de vida saludable, o de antiguos talleres artesanos con protegida condición de vida. La supresión de los gremios acabó con todo el sistema de asistencia y socorro que protegía al trabajador. La incorporación del vapor a las fábricas provocó despidos y destrucción de maquinaria en símbolo de protesta. Los primeros atisbos de organización obrera fueron las sociedades de ayuda mutua, que al principio sólo defendían los salarios. En 1844 los moderados las prohibieron y pasaron a la clandestinidad. La falta de conciencia de clase llevó a los obreros de Barcelona, en 1842 y 1848, a defender el proteccionismo. Tras participar en el Bienio Progresista, el movimiento obrero tuvo un gran desarrollo. En 1855 estalló en Barcelona una huelga general en defensa del derecho de asociación. Pero, aún así, la Ley del Trabajo que aprobaron las cortes defendía en realidad los intereses patronales. Establecía media jornada para los niños y un máximo de diez horas para los menores de 18, limitaba las asociaciones al ámbito local…. A partir de entonces los dirigentes obreros se alinearon con los demócratas y republicanos. Durante el gobierno de la Unión Liberal el movimiento obrero permaneció aletargado, pero en 1863 reaparecieron y sus dirigentes participaron en las sucesivas conspiraciones contra el régimen de Isabel II, de tal manera que en la revolución de 1868 su puso fin al reinado.

El movimiento obrero en el Sexenio: la Internacional (1861-1874): la detención del proceso revolucionario, la permanencia de las quintas y el mantenimiento de la monarquía provocaros la implantación en España de la Internacional. En 1868 llegó a España Fanelli, miembro de la Asociación Internacional de Trabajadores para organizar la Internacional sobre la base de las tesis anarquistas. Al mismo tiempo las huelgas y protestas se extendían por todo el país. En 1870 se celebró en Barcelona el I Congreso de la sección española de la Internacional y en 1871 sobrevino la insurrección de la Comuna de París (primer gobierno obrero sobre las tesis anarquistas). El impacto de la revolución sobre las clases dirigentes hizo que se tomaran medidas represivas contra la AIT: se prohibieron las reuniones y se cerraron los periódicos. Por otra parte, llegó a España el dirigente de la Internacional partidario de la corriente marxista. Los líderes marxistas fueron expulsados de la AIT y más tarde fundaron la Nueva Federación Madrileña. En 1873 la Internacional estaba formada por obreros textiles, la construcción, campesinos y una mezcla de obreros e intelectuales de la clase media. La proclamación de la República provocó manifestaciones y huelgas, pero fue la participación obrera en la huelga de Alcoy y en el movimiento cantonal lo que se usó para acabar con la AIT por parte de los sectores conservadores, durante el gobierno de Serrano. El Sexenio significó una etapa de conciencia política y organizativa, así como de asimilación de las principales corrientes ideológicas del mundo obrero europeo.

El movimiento obrero durante la Restauración. El anarquismo: las condiciones de vida de la clase obrera no habían cambiado apenas. La situación en el campo en los barrios obreros y en las fábricas era tan brutal, que las Cortes crearon en 1833 una Comisión de Reformas Sociales. Tras la Restauración, el movimiento obrero pasó a la clandestinidad y estaba claramente escindido en las corrientes anarquista y socialista. Cuando en 1881 el gobierno de Sagasta suavizó la represión, los anarquistas fundaron la Federación de Trabajadores de la Región Española. Una minoría de radicales optó por la huelga violenta o el atentado, de tal manera que la última década de siglo y la primera del siglo XX tuvo una gran oleada de atentados contra reyes, presidentes y jefes de Gobierno. Esto causó una represión que afectó a todo el movimiento obrero, pero a pesar de ellos los sindicatos anarquistas continuaron creciendo.

El socialismo. Los sindicatos católicos: los socialistas madrileños fundaron en 1879 el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). El primer programa se basaba en la abolición de las clases y la emancipación de los trabajadores, la transformación de la propiedad privada en propiedad colectiva y el poder político en manos obreras. En 1888 se fundó en Barcelona la (UGT), sindicato de inspiración socialista. Desde entonces se marcaría la línea divisoria entre el partido, con objetivos políticos, y el sindicato, defensor de los trabajadores. En 1890 se celebró por primera vez el 1º de mayo. En la guerra de Cuba los socialistas se opusieron al servicio militar discriminatorio y denunciaron la guerra como imperialista. También intentaron organizarse a finales del siglo XIX movimientos obreros de inspiración católica.  Las organizaciones católicas no triunfaron ya que los trabajadores no relacionaron las reformas sociales con el cristianismo.

4.EVOLUCIÓN POLÍTICA DEL SEXENIO.LA REV. DE 1868 Y LA CONSTITUCIÓN DE 1869

La revolución de 1868: se denominó La Gloriosa no fue más que un golpe militar inicialmente, pero después se le sumó el apoyo popular y los partidos fundaron las juntas locales y provinciales. En realidad la revolución triunfó porque en ella confluían numerosos intereses: los sectores financieros e industriales querían superar la crisis económica que el gobierno Isabelino era incapaz de resolver, además el paro y la miseria hicieron que las clases populares también lo apoyaran. Influyó la promesa del sufragio universal así como la abolición de los impuestos indirectos, los consumos y las quintas.  Pero una vez conseguido el exilio de la reina, los conspiradores detuvieron la revolución: se ordenó la disolución de las juntas, se nombró nuevos ayuntamientos… y el gobierno pudo convocar elecciones a Cortes Constituyentes.

La constitución de 1869: las elecciones se celebraron mediante sufragio universal masculino. El debate principal giró en torno a la forma de estado, monarquía o república. Las Cortes elaboraron una Constitución, la primera democrática en la mayoría de Europa. El país tenía una monarquía parlamentaria con separación de poderes: el legislativo a las Cámaras, el ejecutivo al rey pero con poder limitado, y el judicial a los jueces. El texto incluía una declaración de derechos detallada: libertad, domicilio, derecho al voto, de enseñanza, expresión, reunión y asociación. En cuanto a la cuestión religiosa, se aprobó la libertad de cultos y clero católicos. La constitución era de plena soberanía nacional. Los varones elegirían el Congreso, pero el Senado era elegido de forma indirecta elitistamente.

El gobierno de Prim y la búsqueda de un rey (1869-1870): Serrano se convirtió en regente y Prim formó un gobierno de progresistas. Se aprobó una amplia legislación y se adoptó una política librecambista para relanzar la economía. También una reforma monetaria: la peseta. Sin embargo tuvo que enfrentarse a la crisis cubana y al clima de agitación social. Por un lado, en la crisis cubana el crecimiento económico hacía cada vez más inaceptable el monopolio comercial. Se desencadenó una guerra civil que acabó por hipotecar la Hacienda y la acción de gobierno en España. Por otro lado, la depresión económica y la acción republicana y obrera provocaron en España un clima social de continua agitación. En tal situación de inestabilidad, Prim inició la búsqueda de un rey: Amadeo de Saboya.

5.EL REINADO DE AMADEO I

El reinado de Amadeo de Saboya (1871-1872): el general Prim, el único que mantenía unidos a los progresistas y a la coalición gobernante, fue asesinado en un atentado. Así pues, su reinado fue un fracaso: le hicieron el vacío en la Corte y lo aislaron ya que nadie creía que Amadeo fuera la solución para el país. Poco a poco, se fue apoyando al príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, cuyos intereses los representaba en España Antonio Cánovas, y las élites del país se hicieron así Alfonsinas. También le rechazaron los industriales y financieros, los carlistas, los republicanos y las clases populares. Fueron dos años de gobierno inestables y el partido progresista se dividió en dos grupos: los constitucionales de Sagasta, y los radicales. En el segundo año de reinado la situación se agravó: el conflicto cubano empeoró y estalló la tercera guerra carlista. Amadeo presentó su abdicación en 1873 y el Congreso, consciente de que era imposible buscar un nuevo monarca, proclamó la República.

6.LA I REPÚBLICA. LA CONSTITUCIÓN DE 1873

La República nacía de forma irregular y sin apoyos políticos suficientes. En el exterior, sólo los Estados Unidos y Suiza apoyaron al nuevo régimen. En el interior, los conservadores la rechazaron ya que la consideraban un régimen revolucionario. Los carlistas y el grupo Alfonsino también la rechazaron. En realidad, ni si quiera sus partidarios sabían qué debía ser la República. El propio movimiento republicano estaba dividido entre los federalistas, partidarios de un Estado federal, y los unionistas, partidarios de un Estado centralista. En los primeros días se produjeron levantamientos campesinos y los primeros intentos de insurrección federalista, pero el gobierno pudo sofocar un intento de golpe de Estado. La inesperada dimisión de Figueras convirtió en presidente a Pi y Margall.
La Constitución de 1873 establecía una república confederal con 17 Estados, cada uno con su propia Constitución. Dentro de cada Estado los municipios también tenían división de poderes. El poder ejecutivo lo ejercía un Gobierno cuyo jefe nombraría el presidente; el legislativo lo desempeñarían dos Cámaras. Y el judicial lo presidiría un Tribunal Supremo constituido por tres magistrados.

La insurrección cantonal y el fin de la República: esta constitución no llegó a entrar en vigor ya que se desencadenó la revolución cantonal, que acabó por hundir la República. Estalló en Alcoy una huelga general y la proclamación de cantones y la formación de Juntas revolucionarias se extendieron por numerosas ciudades. Mientras, los carlistas avanzaron hasta alcanzar posiciones en Albacete y Cuenca. Así, Pi y Margall presentó su dimisión, siendo incapaz de organizar la respuesta del Estado. el nuevo presidente, Salmerón, inició un giro a la derecha dando plenos poderes al ejército y restableció la pena de capital, pero dimitió. Le sustituyó Castelar, que acentuó el giro autoritario. Con el apoyo de los militares obtuvo de las Cortes poderes extraordinarios. Restableció las quintas, suspendió derechos constitucionales y ordenó un aislamiento masivo. Pero las Cortes le derrotaron, siendo estas de mayoría federalista, lo cual precipitó el golpe de Estado, instaurándose un gobierno militar de emergencia presidido por Serrano.

HISTORIA: LA CONSTRUCCIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO LIBERAL.

1. LA OPOSICIÓN AL LIBERALISMO: CARLISMO Y GUERRA CIVIL. LA CUESTIÓN FORAL
1.1. Características del carlismo. La cuestión foral.
El 1 de octubre de 1833, días después de morir Fernando VII, don Carlos exigió sus derechos dinásticos. El 3 fue proclamado rey en diversas ciudades de España. El carlismo, tuvo un fuerte contenido ideológico y de clase. En el bando carlista estaban los absolutistas más intransigentes, que reclamaban la defensa del derecho sucesorio masculino, la alianza del Altar y del Trono.
Composición social: una parte de la nobleza, miembros ultraconservadores de la administración y del ejército, bajo clero, que veían en don Carlos una garantía para evitar la pérdida de la influencia de la Iglesia. También le apoyó una parte del campesinado.
Punto de vista territorial: triunfó en zonas rurales. Pero apenas tuvo apoyos en las ciudades y en el sur. Una de las razones fue la defensa de los fueros, se trataba de los privilegios que la población vasca y Navarra, en la exención fiscal y de servicio militar.

1.2. La primera guerra (1833-1839)
El bando cristino, en torno a la regencia de Mª Cristina y su hija Isabel, tuvo el respaldo de los sectores moderados y reformistas del absolutismo, y de los liberales, que veían en él la única posibilidad de reformar el país. También tuvo el apoyo de generales, el ejército, funcionarios y altas jerarquías de la Iglesia. El bando cristino contó con el apoyo diplomático y militar de Portugal, Inglaterra y Francia.
Los inicios de la guerra fueron favorables a los carlistas,  pero fracasaron el 1835 en Bilbao. En el 37 estuvieron a punto de tomar Madrid, pero fracasaron. El general Maroto inició negociaciones con el general cristino Espartero y llegaron al abrazo de Vergara. A cambio de su rendición, se reconocieron los grados y empleos de los vencidos. El acuerdo de Vergara significó la renuncia de Navarra a su condición de reino, a cambio de una promesa de autonomía que se concretó en una ley de 1841.
El país soportaba 6 años de guerra que propició la permanencia del carlismo.

1.3. Segunda y tercera guerra (1846-1849 y 1872-1876)
El acuerdo de Vergara no terminó con el carlismo. Don Carlos se exilió, y a su muerte trasmitió sus derechos a su hijo, Carlos VI, iniciando una dinastía paralela que mantuvo viva la reivindicación. En 1846 se intentó pactar la boda del nuevo pretendiente de Isabel II. Pero el fracaso en la negociación y el posterior anuncio de la boda real llevó a los carlistas ha iniciar la 2ª guerra (46-49), los carlistas fracasaron en su intento de extender la sublevación más allá de Cataluña. Durante varias décadas el carlismo permaneció inactivo. En 1872, tras la caída de Isabel II y la venida a España de un rey extranjero, Carlos VII inició la 3ª guerra. Esta vez los carlistas consiguieron arraigar en el País Vasco y Navarra pero sin conquistar ninguna de las capitales. Tras la proclamación en 1873 e la I República, muchos monárquicos pasaron a apoyar al carlismo, lo que le ayudó a extenderse por parte de la meseta norte. A partir de 1874 a raíz de la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII consiguieron derrotar definitivamente a los carlistas. En el siglo XX, el carlismo aun tendría cierto protagonismo.

1.4. La regencia de Mª Cristina y la revolución liberal (1833-1840)
Mª Cristina gobernó como regente de su hija Isabel durante su minoría de edad. Ella no era liberal, pero el estallido de la guerra y la necesidad de recabar apoyos la obligaron a llamar a Martínez de la Rosa, liberal moderado exjefe del gobierno en el Trienio Constitucional. MdlR consiguió la ayuda extranjera y llevó a cabo un programa de tímidas medidas reformistas: decretó una amnistía, permitió una limitada libertad de prensa y restableció la Milicia Nacional. Su carácter conservador se manifestó en 1834 cuando promulgó el Estatuto Real.
Poco a poco cristalizaron las dos alas del liberalismo, la moderada que apoyaba al gobierno y era contraria a los cambios radicales, y la progresista, reformista y partidaria de restaurar la Constitución de 1812.
En el verano de 1835 estalló una insurrección que obligó a la regente a entregar el gobierno a los progresistas. El nuevo jefe de gobierno, Mendizábal, aprobó una serie de medidas de guerra decisivas para el triunfo cristino. Adoptó las 1ª decisiones encaminadas a desmantelar el sistema legal del Antiguo Régimen. Esta política le enfrentó a los moderados y a la regente, que en mayo de 1836 forzó su dimisión. Pero el intento de la regente por acabar con las reformas desencadenó otra insurrección progresista que culminó la sublevación de la Guardia Real, en el Palacio de la Granja, que obligó a Mª Cristina a entregar el gobierno a los progresistas y a restablecer la Constitución de 1812. El nuevo gobierno de Calatrava, continuó la labor de demolición del absolutismo. Las Cortes elegidas en otoño elaboraron la Constitución de 1837.
Durante 3 años, Mª Cristina eligió jefes de gobierno moderados, pero en 1840 provocaron una nueva insurrección, que acabó forzando la dimisión de Mª Cristina, sustituida por Espartero.

1.5. Regencia de Espartero (1840-1843) y contrarrevolución
Espartero gobernó durante 3 años. Pero su política autoritaria e hizo que su popularidad inicial fuera disminuyendo. En 1842 estalló una insurrección en Barcelona, ante los rumores de que Espartero estaba negociando con Inglaterra, los moderados y algunos progresistas organizaron entonces una sublevación militar, que en el mes de agosto triunfó y obligó a Espartero a dimitir.
En los meses siguientes, el general Narváez, maniobró para suprimir todos los resortes del poder progresista, en un acelerado proceso de reacción política. Cuando Narváez se convirtió en jefe de gobierno, en mayo de 1844, el sistema político era ya ultraconservador.

2. EL REINADO EFECTIVO DE ISABEL II (1843-1868):
2.1. Principales características políticas
En el otoño de 1843, las Cortes, para evitar una nueva regencia, habían votado la mayoría de edad de Isabel II, que iniciaba así con trece años su reinado efectivo. Un reinado que duraría 25 años. Presentó unas características comunes:
Un periodo de tendencia muy conservadora, regulando la Constitución de 1845, que establecía la participación política exclusiva de una oligarquía. El sufragio restringido y la manipulación permanente de las elecciones excluían al resto del país. Fue además un régimen de gobiernos autoritarios.
La reina Isabel intervino activamente en la vida política, apoyando los sectores más conversadores y evitando el acceso al poder de los progresistas.
La participación de los generales en el gobierno fue continua.
La exclusión de la gran mayoría del país de la vida política.

2.2. Década moderada (1844-54). La constitución de 1845 y la legislación conservadora.
Los primeros diez años del reinado efectivo estuvieron protagonizaros por el general Narváez, líder de los moderados. Fue el principal inspirador de la Constitución de 1845 y de las leyes del periodo. Mantuvo al ejército alejado de la vida política.
Unas nuevas Cortes procedieron a elaborar la Constitución de 1845, que estuvo en vigor hasta 1869. Tenía características conservadoras: se declaraba la exclusividad de la religión católica y se suprimía la Milicia Nacional.
En cuanto a los poderes del Estado, la Constitución repartía el poder legislativo entre las Cortes y el Rey. Un senado compuesto por miembros elegidos por la corona. Se eliminaban los límites del poder ejecutivo que la Constitución de 1837 que permitió la intervención continúa de la reina en la vida política. Alcaldes y presidentes de diputaciones serían elegidos por el gobierno.
Los gobiernos moderados promulgaron una amplia legislación ordinaria. Se reafirma el carácter oligárquico del régimen. La ley electoral limitaba el derecho al voto. La ley de imprenta restringió la libertad de publicar y reforzó la censura.
Se creo la guardia civil en 1844.
El nuevo código penal y la reforma de la administración, que reforzó el sistema  centralista. También se aprobó una reforma de la Hacienda, basada en los impuestos indirectos. Se firmó con Roma el concordado de 1851, por el que el papa reconocía a Isabel II como reina.
Algunos progresistas radicales fundaron en 1849 el partido demócrata, cuyos objetivos eran la defensa de los derechos individuales y del sufragio universal.

3. EL BIENIO PROGRESISTA (1854-1856) Y LA VUELTA AL MODERANTISMO
La revolución de 1854 se inició con un golpe de Estado fallido. El pronunciamiento del general O’Donnell fracasó. Pero los rebeldes reaccionaron y publicaron el Manifiesto de Manzanares, que consiguió el apoyo popular y provocó la revolución. Otros jefes militares se sumaron entonces al golpe, y obligaron a Isabel II a entregar el gobierno al general Espartero.
Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes. Para las elecciones se formó la unión liberal, con la aspiración de unir a moderados y progresistas en un solo partido. Las Cortes elaboraron una nueva Constitución en 1856 pero no entro en vigor. Se aprobaron una serie de leyes económicas encaminadas a sentar las bases de la modernización del país.
El Bienio transcurrió en un clima de permanente conflictividad social. A ello contribuyeron la epidemia, las malas cosechas, el alza de precios etc..

3.1 El gobierno de la Unión Liberal (1858-1863). La acción exterior.
Tras un breve periodo de gobierno de Narváez (56-58), la reina confió el gobierno a una Unión Liberal convertida ya en un partido conservador. La prosperidad también llegó a las clases populares. Sólo una insurrección de jornaleros, en Loja, en 1861, fue contestada por el gobierno con una dura represión. Los progresistas se mantuvieron en la oposición. Demócratas y republicanos quedaban fuera de las cortes.
Fue la acción exterior la que dominó la vida política. Para los gobiernos extranjeros fue fácil manejar la política española según sus intereses.
El gobierno de la Unión Liberal emprendió entre 1858 y 1866 una activa y agresiva política exterior, con el fin de desviar la atención de los españoles de los problemas internos y exaltar la conciencia patriótica, en pleno auge del nacionalismo en Europa. Se envió una fuerza expedicionaria en apoyo de los franceses a Indochina (58-63). Después vino la guerra contra Marruecos.  Luego, el intento fallido de recuperar la colonia de Santo Domingo y la expedición a México. Y la guerra contra Perú y Chile.

2.7. La crisis final del reinado (1863-1868)
En 1863 el desgaste de la acción de gobierno y las divisiones dentro de la Unión Liberal llevaron a O’Donnell a presentar la dimisión.
Comienza una sucesión de gobiernos inestables y autoritarios. Los progresistas se retiraron de la vida parlamentaria, pasaron junto a demócratas y republicanos, a denunciar el sistema constitucional y a la misma Isabel II.
En la larga crisis de la monarquía isabelina confluyen: la grave crisis económica, que se inicia en 1864 con la quiebra de las compañías ferroviarias, el hundimiento de las fábricas textiles. Se produjo el crack de las Bolsas europeas, el alza de los precios agrícolas.
En 1868 el paro y la exasperación popular por la carestía formaban el clima ideal para un estallido revolucionario.
Hubo grandes acontecimientos políticos, los más importantes: los sucesos de la noche de San Daniel de 1865 y la sublevación del cuartel de San Gil, que fue uno de los varios intentos de pronunciamiento auspiciado por los progresistas.
Los gobiernos isabelinos sólo supieron responder con una represión: con órdenes de detención de opositores, cierre de periódicos y suspensión de las Cortes.
En agosto de 1866 progresistas, demócratas y republicanos llegaron a un acuerdo, el Pacto de Ostende, para coordinar la oposición, con dos objetivos: el destronamiento de Isabel II y la convocatoria de Cortes Constituyentes por sufragio universal.

HISTORIA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

TEMA 10: LA CRISIS DEL ANTIGUO REGIMEN.

1. Crisis de 1808 y Guerra de la Independencia.
1.1 Crisis de 1808.

-Situación del país:
A finales de 1807 la situación económ y social era muy grave: guerras, subida de precios.. junto con la banca rota del estado (deudas). La indiganción de los grupos sociales se dirigía contra Godoy y otros reyes por mantenerle al frente del gobierno, acusado de las derrotas, hundimiento económ. La oposición se fue concretando a Fer, apartado del gobierno por Godoy. 1807 conspiración de Fer,obtiene el perdón de sus padres en el proceso de El Escorial.

-Tratado de Fontainebleau y el motín de Aranjuez:
Los portugueses se niegan a cumplir el bloqueo de Napoleón y éste los invade en 1807, para ello firmó con el gobierno español el T.de Font.:Autoriza al ejército francés a atravesar Esp. hacia portugal. Mientras invadía Esp. allí se acuartelaron varios cuerpos de ejército lejos de la ruta a Portug. Napoleón puso a Murat al frente de sus ejércitos en Esp. Se produjeron incidentes entre población y los soladados franceses. Los que apoyaban a Fer aprovecharon y el 18 marzo 1808 se produjo el motín de aranjuez: tomaron al asalto el palacio. Godoy es detenido. Carlos IV abdica cediendo la corona a su hijo.

-Abdicaciones de Bayona:
Fer VII esta en manos de Murat. Napoleón lleva a Carlos, MªLuisa y Godoy e invinta a Fer a encontrarse en Bayona (Francia) y hubo negocios vergonzosos. Exigió la renuncia al trono de la familia. 7 Mayo Fer abdica en favor de sus padres y éstos lo hacen en favor a Napoleón.
Carlos IV: garantiza posesiones de la corona, exclusivismo de la relig. católica.
Él y su hijo: reciben terrenos en otros países: empieza su exilio dorado. Napoleón entrega su reino a su hermano José.

1.2 Guerra de la independencia.
-Estallido del conflicto:
El levantamiento del 2 Mayo en Madrid se produjo por la salida de la capital de la familia real. Se generalizó una lucha callejera contra los franceses que terminó con la resistencia popular. Las tropas francesas se dirigieron a la ciuidad y por la noche cesó la resistencia. Murar dictó un bando en el que proclamó su autoridad absoluta en el territorio y decidió para los resistentes pena de muerte.
Las clases privilegiadas e isntituc. del A.rég. atacaron a la autoridad francesa, pero el pueblo rechazó la renuncia de Fer Vll. La rebelión se extendió por todas las ciudades del país.

-Primera fase de la guerra:
La relación de fuerzas era ≠ y las to
pas inglesas y portuguesas refuerzan el ejército español. Nº de soldados franceses limitado y con poca cohesión. España se organizó y formo la acción gerrillera, a la que no supieron reaccionar.
Se inició el sitio de Zaragoza cuya resist. fue organizada por Palafox, luego son derrotados en la batalla de Bailén y José BP tuvo que abandonar unos días la capital y los franceses tuvieron que levantar el sitio de Zgz. Ejército inglés vencía franceses en Lisboa: Napoleón decide intervenir, ocupó Burgos, derrotó a las tropas esp. y Madrid se rindió el 4 Dic. Evitó humillaciones,empezó a dictar órdenes y decretos para acelerar las reformas sociales y econ. mejorando la imagen del ejérc. y gobierno francés. Nap. abandonó el país y días después se rendía Zgz.

-La segunda fase.La guerra de desgaste y la acción de la guerrilla:
En 1809 los franceses consiguen vencer la resistencia y avanzar al sur. En el 10 conquistan Andalucía,Cádiz resistió.
Las tropas napoleónicas estaban lejos de haber vencido. Se inició una guerra de desgaste: imposobilidad de que las tropas francesas controlaran el territorio y organización de las guerrillas: unidades de paisanos armados que pretendían mantener en constante amenaza a los franceses. Los guerrilleros rehuían la batalla frontal en la que se sabían inferiores, hacían emboscadas.. Objetvos clave: líneas de comunicación, retaguardia, abastecimientos y convoyes de armas.
Doble efecto sobre el ejérc. francés: bajaba la moral de los soldados y obligaban a tener más hombres de retaguardia.

-La tercera fase:
A partir de 1811 la guerra cambia de rumbo, tras una derrota más los franceses abandonan Portg. y después Wellington reconquista Badajoz. Napol. decide atacar Rusia, retirando las mejores campañas en Esp.
Tras el desastre en Rusia retira más hombres para defender francia. La batalla de Vitoria fue la derrota francesa. Luego, Nap firmaba el tratado de Valençay: restitución de la corona esp. a Fernando VII

-Las consecuencias de la guerra:
Gran colapso demográfico: epidemias, combate, hambrunas.
Daños materiales: ciudades quedaron arrasadas, robo de obras artísticas.
Daños económ: pérdida de fábricas, mercado colonial. Aislamiento masivo y campos arrasados.
Repercusión internacional: la guerra española fue decisiva para la derrota napoleónica. El bloqueo contra inglaterra se rompió.
La guerra activó un proceso de independencia de la Ámerica Española, optaron por no atacar la nueva monarquía francesa.

2. La revolución liberal, las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
2.1 Los comienzos de la revolución liberal.
-El gobierno de José BP. Los afrancesados:
Tras recibir la corona su posición era débil porque la mayoría de la población no aceptaba su autoridad, los generales actuaban al margen del gobierno y Napol. le desautorizaba. Impulso el Estatuto Real de Bayona: carta ortorgada que hizo aprobar a eclesiásticos, nobles.. dando modernidad y legalidad a la nueva monarquía para ganar el apoyo De los progresistas.
Siguieron unas medidas de modernización: no aduanas, inquisición..
Con José BP coloaboran los afrancesados que creían que él conservaría la integridad nacional e independencia económ.

-Resistencia y revolución política. El liberalismo:
La mayoría del país rechaza la legitimidad de Bayona. Surgen Juntas Locales, Provinciales, y la Junta Suprema Central-> gobierno de la resistencia. Formadas casi siempre por miembros de clases dirigentes a los que el pueblo estaba acostumbrado a obedecer.
Fue aumentando la influencia de sectores más reformistas. Las Cortes del reino podían aprobar las reformas necesarias.
El liberalismo entra en Esp por Francia a partir del estallido de la rev. Había restricción del derecho a voto y posibilidad de ser elegido con sufragio censitario.

2.2 Las Cortes de Cádiz y la constitución de 1812.
-La composición de las Cortes.
Fue variando con el tiempo, los diputados sufren para poder llegar a Cádiz y se adoptó la solución de que fueran sustituidos los que no puieron atravesar las líneas francesas. La mayoría procedía de las capas medias urbanas: eclesiásticos, aristocracia. Abundan los partidarios de las reformas.

-La constitución de 1812:
Soberanía nacional. Se aprueba la 1º carta Magna en Esp. Se temía que leyes posteriores anularan la eficacia de los cambios. La soberanía reside en la nación. Se establece la división de poderes, el estado se declara como monarquía moderna hereditaria.
Poder ejecutivo: rey pero con limitaciones: no podía disolver Cortes, abandonar el país sin su permiso.. Poder legislativo: Las Cortes con el rey, las leyes las hacen las Cortes y el rey las promulga y sanciona. Veto: puede suspender leyes 2veces/3años. Cortes elegidas solo por sufragio universal indirecto.. Poder judicial: tribunales.
La constitución reconocía la confesionalidad del estado y exclusividad de la relig. católica. Se establecía un ejér. permantente y la milicia nacional. Administración del estado: país dividido en provincias, elección popular de alcaldes.

-Otras medidas de las Cortes de Cádiz:
Lesgislación ordinaria que complementa las decisiones del texto constituc. Abolición del rég.jurisdiccional aunq se siguieron cobrando rentas. Eliminación del mayorazgo, libre propiedad, de los gremios, inquisición. Hay libertad de imprenta. Se aprueba gran legislación religiosa buscando una reforma de la iglesia para un reparto más justo de sus rentas. Desamortización de bienes y baldíos para amortizar la deuda y recompensar a los militares retirados.
Todo ello fue anulado al restablecerse el absolutismo en el 14.

3. El reinado de Fernando VII
3.1 Fernando VII: absolutismo y liberalismo.
-El golpe de estado y la represión:
Se desobedecen las ordenes de ir a Madrid. Se dirige a Vlc: Golpe de estado en el que abolió la constituc. A la vez el general Eguía es enviado a madrid para tomar la sede de las Cortes y empezar a detener ministos, diputados.. Ese golpe de estado fue posible por el apoyo del Ejército, clero, nobleza..Manifesto de los Persas documento entregado al rey al llegar a Vlc en el que se defendía la vuelta al A.Rég, aboslutismo y alianza del altar y del trono. El pueblo llano apoya a FernVII.
Se suprimen las leyes de desamortización, libertad imprenta y reforma de impuestos.
Se vuelve al abosolut. en mayo14: proceso general de restaurac. del A.Rég de todo el continente. Cosecuencia del golpe: represión.

-El sexenio absolutista(1814-20):
Goberno en permanente inestabilidad política con continuos cambios de ministros. El auténtico gobierno era la camarilla formada por hombres de la confianza del rey, clero..que impedían cualquier cambio. La situación económica era desastrosa por la caída de precios, quiebra financiera del estado.. Sabían cual era la causa (los privilegiados no pagaban) pero ni privileg ni el rey querían cambiar la situación. Campesinos: los que más padecen. La restitución de sus bienes y privilegios a la nobleza y sus consecuencias hacen subir la tensión y desencadenar una protesta que se extiende por las ciudades. El rey se niega a intergar al Ejér. guerrilleros.
Poco a poco se reorganiza el mov. clandestino liberal, estableciendo contacto con los exiliados y empezando a organizar conspiraciones.

-El trienio contitucional:
El comandante Riego se pronunción con éxito en favor de la constit, recorrió Andalucía sin conseguir mucho respaldo hasta conseguir el apoyo de tropas de otras regiones y asi obligan al rey a restablecer la constit. de Cádiz.
Trienio caract. por la agitación política permanente: 2 causas.
   -División entre liberales: moderados->Gogbierno fuerte,límite libertad prensa,sufr censi..
                                                 radicales->Suf univ,libert opinión,apoyados en capas popu urb
   -Actitud involucionista del rey: mantuvo a su lado ministros absolutistas, se enfrento a las Cortes, eliminó leyes,desconfía en liberales.

-Las reformas del Trienio:
Las Cortes aprueban una nueva legislación reformista:
Medidas de reforma agraria, pero se benefician más los propietarios que los campesinos, decepcionados con el rég. liberal se enfrentan a él.
La política religiosa: marcada por anticlericalismo y defensa de la autoridad del estado. Ley de supresión de monacales: se disolvían los conventos y desamortizaban sus bienes para venderlo y amortizar la deuda. La iglesia se enfrenta al rég y apoya la contrarrevoluc.
Reforma militar: mejorar instrucción y salarios;
Reforma educativa: secularizac. de la enseñanza.;
Problema de Hacienda; se devaluó la moneda, recorte de gastos, los campesinos siguen pagando parte de los diezmos.

-La contrarrevolución y caída del Gobierno liberal:
Se produjo un intento de insurrección contrarrevolucionaria cuando 4 regimientos de la guardia real se sublevaron, se formó entonces el gobierno radical, que desconfiaba del rey. En el norte actuaron acciones guerrilleras pero para entonces las potencias europeas ya habían decidido en el Congreso de Verona (1822) una intervención militar para acabar con el gobierno liberal. Un ejér. entro en la península y liberó al rey en Cádiz devolviéndole su poder absoluto.

-La década Ominosa (1823-33). Represión y reacción:
Caract. por la vuelta al absolut. represión y terror contra los liberales, inoperancia económ. y presiones de los ultrarreaccionarios-> forman un mov a la derecha del propio FerVII que acabaría cristalizando en el carlismo.
FerVII publicó un decreto por el que quedó anulada toda legislación del Trienio, reanuda la represión.. Resultado: abandono del cuerpo de oficiales y tiene que pedir a Francia. Caza de brujas: personas con tendencia liberal. Creó el Voluntariado Realista formado por partidarios del absolut., que sustituyó a la milicia nacional y actuó aplicando la represión por su cuenta en todo el país.
La vuelta al absolut. no fue = que la de 1814, se creó el consejo de ministros,se recortaron los gastos y se introdujo un presupuesto formal para controlar Hacienda. Todo ello provocó la aparición de los realistas: partidarios del absolut. critican el talante del rey. Sublevan para que vuelva Carlos. Comienzo del carlismo.

-La agonía del absolutismo y la crisis sucesoria:
Caos económico, solo la industria textil catalana crece ligera-. Se vuelven a producir conspiraciones liberales (abortadas en el norte). Se desencadena una crisis sucesoria.
Se casa con su sobrina y tiene una hija: publicó una pragmática sanción: elimina la Ley Sálica y restablece la línea sucesoria de las Partidas para la sucesión femenina. Los carlistas protestaron y Carlos considera que era una medida ilegal, atentando contra dus derechos al trono.
Se desencadenan los sucesos de la Granja. Sutituyó a los ppales ministros carlistas y puso a Cea Bermúdez, absolutista moderado al frente del gobierno y MªCristina es autorizada para presidir el consejo.
29 sep 1833 muere FerVII y se inicia la regencia de MªC.

Autor: Hegel

1. La diealéctica

Autor: Nietzsche

1.Crítica a la cultura occidental.
El conjunto de la fª de Nietzsche es, por un lado, una crítica radical a los fundamentos de la cultura occ. basada en una metafísica, una religión y ua moral que han suplantado e invertido los valores de la vida y, por otra, es in intento de superación de esta cultura a la que califica como producto del resentimiento contra la vida.

En Nietzsche encontramos claras influencias del Romanticismo y si fª puede enmarcarse dentro de esa corriente vitalista que está en auge. Ya en su pirmera obra "El nacimiento de la tragedia" describe la vida como ese trasfondo originario del que surge lo concreto, individual y cambiante. ¿Cómo interpretar la vida? Con el arte. Frente al hombre conceptual tiene primacía el intuitivo, que gracias al arte comprende la cida mejor que el científico. ¿Y cómo comprenderla? Con la intuición. Es una siguiente etapa, ilustrada,
Nietzsche concederá más importancia a la ciencia de la que le concece ahora.

En esa primera obra muestra la visión trágica del mundo (vida-muerte, nacieminto-decadencia). El mundo es un "juego trágico" y la tragedia es la llave para comprender la vida; esa tragedia donde se une lo apolíneo y lo dionisíaco. Pero esa seguridad instintiva de la que gozaba Grecia gracias a la presencia de lo dionisíaco acaba con la aprición de Sócrates y su apuesta por lo lógico, por la racionalidad intelectual incapaz de captar la vida que hay detrás de las figuras.

Despues de "Así habló Zaratustra" encontramos sus obras más críticas, en las que lleva a cabo su
"fª del martillo", atacacando duramente la fª, religión y moral tradicional. Con esta crítica, Nietzsche llevará a cabo un desenmascaramiento psicoógico: ¿qué se oculta detrás de los valores más asentados en la cultura occ.? El hombre que los crea; la vida humana es cración de valores.

  De este modo, estudiar la crítica de Nietzsche a la cultura occ supone centrarnos en sus principales críticas:
  • Crítica de la filosofía: Nietzsche dirá que esa distinción entre mundo verdadero y aparente es síntoma de vida descendente. En esa contraposición ser/devenir, lo único que existe es el devenir; ese ser eterno, es una ilusión La interpretación presocrática y sofista del mundo es más cercana a la realidad y no la socrático-platónica.
  • Crítica de la Religión: parte de una postura atea: no hay verdad alguna en la religión. El cristianismo es la manifestación más fuerte del "extravío de los instintos", síntoma de decadencia cultural y humana. Dios es el "vampiro de la vida" y el mismo concepto de pecado es atentado contra la vida. Es fundamental consultar su obra "El Anticristo".

  • Crítica de la moral: Nietzsche usa su método genealógico para analizar las racíces que brotan de los conceptos morales. De este modo dirá que se ha producido una inversión de los valores desde el resentimiento. La metafísica cristiana, de base filosófica-platónica, crea unos valores contrarios a la vida, antivitales, que condenan a los instintos. Por eso, se propone una transvaloración de los valores. No hay universalidad de los valores morales. Distingue entre:
-Moral de los señores: ateísmo del superhombre.
-Moral de los esclavos: de la servidumbre religiosa. Es una moral que ha ido creciendo a lo largo de la Hª de occ. y que culmina con los movimientos sociales de la emancipación iniciados en la Rev. Francesa.

2. Voluntad de poder, eterno retorno y superhombre.

Autor: Marx

1.Alienación e ideología.
1.1 Ideología
  Althusser da la siguiente definición de ideología:”un sistema de representaciones dotados de una existencia y de un papel históricos en el seno de una sociedad dada”.
Con respecto a la ideología, el marxismo mantiene al menos estas tres ideas:
-Lo que piensan lo seres humanos es un producto de la sociedad en la que viven; la conciencia, entendida como un conjunto de ideas es un “producto social”
-La ideología tiene un sentido negativo, en tanto que está formado por ideas falsas y falsificadoras. Estas ideas ocultan o desfiguran una situación de la existencia real e histórica de los seres humanos, su alienación.
-Los contenidos ideológicos de la conciencia no tienen sustantividad propia, ni unas leyes y un desarrollo propios
De este modo , la crítica marxista a la conciencia ideológica viene exigida po la crítica a la situación de alienación del ser humano. Será necesario un análisis crítico y teórico sobre estas estructuras y leyes de la sociedad, de cómo en la historia surge un ideología dominante, un análisis que desemboque en una praxis.
  Para Marx la filosofía debe ser una práctica. La labor de la filosofía no debe quedarse en una mera interpretación del mundo sino que es necesara esa parte práctica, una transformación de la realidad.

1.2 Alienación
   Para Hegel, la "conciencia infeliz" es el alma enajenada, es decir, la conciencia de sí como naturaleza dividida. Mientras Hegel trató el problema de la alienación metafísica, Marx se interesó por el aspecto concreto y humano de la alienación, cóm el hombre está alienado en la cultura. Marx mantiene que la principal alienación del ser humano es la alienación económica, en el trabajo. Esta alienación no es una situación natural sino histórica, es decir, el resultado de un determinada organización de la vida social y económica. Además, esta alienación económica promueve otras formas de alienación como la social, la política, la religiosa y la filosófica.
   El trabajador está alienado al sistema capitalista. Esto quiere decir que el ser humano es entregado a la acción productiva, siendo éste el ámbito donde se autorrealiza, lo que quiere decir que la autorrealización del hombre se produce a través del trabajo. En el modo de producción capitalista esta autorrealización es imposible, pues el trabajador no siente lo producido como su obra sino como algo ajeno a él. Él mismo acaba convirtiendose en una mercacía más. El producto no pertenece al trabajador sino al amo. Estamos en un sistema donde hay un fetichismo de la mercancía, donde lo importante es la mercancía producida y no el bien productor que es un simple instrumento para fabricar.


2. Materialismo histórico y comunismo.
2.1 Materialismo histórico
   Es la concepción que Marx tiene de la Hª. Si bien es cierto que se opone al idealismo y reivindica un materialismo, será de gran importancia el concepto de dialéctica hegeliano para su interpretación de la Hª, el Materialismo histórico. El progreso en la Hª, el devenir histórico no ha sido producto de lucha de ideas, sino de realidades materiales, de clases sociales. El Materialismo histórico significa que la actividad productiva del hombre determina su vida política, ley, moralidad, religión, arte y fª. La infraestructura (economía) detremina toda la superestructura (todo lo demás). Estos conceptos significan:
  • Infraestructura: Toda sociedad tiene una organización económica, un modo de producción que permite su existencia, formados por:
          -Fuerzas productivas: son todos los objetos necesarios para la produccion (máquinas, fuerza  humana).
          -Relaciones de producción: relaciones sociales surgidas entre los hombres implicados en el proceso de producción.
La infraestruc. determinara la superestruc.
  • Superestructura: Implica toda organización política, arte, moral, fª y cualquier tipo de manifestación cultural.

   Como dice Marx, "No es la conciencia de los seres humanos quien determina su ser, sino, por el contrario, su ser social quien determina su conciencia". El pensamiento humano es una copia de las condiciones económicas. Son estas lo que determinan un tipo de sociedad u otro. ¿Qué modos de producción han existido a lo largo de la Hª?
-Comunismo primitivo: no existe propiedad privada ni clases sociales.
-Modo esclavista: dado en la Antigua Grecia y Roma, con grupos diferenciados: amo y esclavo.
-Modo Feudal: también dos grupos: siervos y señores feudales.
-Modo de producción asiático: fue introducido más tarde por Marx al darse cuenta de que oriente no entraba en su modelo evolutivo propuesto.
-Modo capitalista: los explotados y explotadores son proletariado y burguesía.
-Modo comunista: según Marx era el siguietne modo de producción que vendría como consecuencia lógica de las contradicciones del modo anterior.

2.2 Comunismo
   Como puede verse a lo largo de la Hª han existido dos grandes grupos enfrentados, de ahí que Marx considere la Hª como una lucha de clases. La clase dominante siempre pretende mantener las relaciones productivas tal y como están, mientras que la ascendente intenta destruirlas.
El ser humano se autorrealiza en el trabajo.
   En el modo de producción capitalista las crisis económicas sucenden y Marx cree que ha llegado la hor de liquidar dicho sistema. Es necesario llevar a cabo una revolución, que aunque deba de pasar por una toma de conciencia por parte del proletariado,los trabajadores se dan cuenta de que son explotados, toma de conciencia de lo que es y de lo que ha de cumplir. El proletariado será capaz de destruir el sistema capitalista, apoderarse del órgano del Estado y utilizarlo para establecer una dictadura del proletariado que prepare el camino a la sociedad comunista. En dicha sociedad habrá desaparecido toda noción de Estado, porque el Estado es un instrumento que usa la clase dominante para mantenerse en el poder frente a otras clases. Y en el comunismo desaparecerá la división la división de la soc. en clases y con ello la lucha de clases y la alienación del ser humano.